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Referencias y Significados
Cuidados de las Gemas y las Joyas
Cada alhaja es un tesoro que necesita un mínimo de cuidados por parte de su propietario para que perdure su
belleza y funcionalidad. Gemas y metales presentan determinadas características, de las que dependen el trato y
los cuidados que hay que proporcionar a las joyas.
No limpie sus alhajas con detergentes agresivos, es recomendable sumergirlos en agua destilada caliente con
jabón neutro y limpiarlos con un cepillo suave. El cloro y  la cal del agua del grifo pueden, con el tiempo, dejar
residuos.
Numerosas gemas presentan características que les impiden ser sometidas a una limpieza ultrasónica o con vapor.
Hay que tener especial cuidado con Esmeraldas, Perlas, Coral, Ámbar, Turquesa y Ópalo.
Muchas gemas son blandas o frágiles por lo que se recomienda guardar cada joya individualmente, ya que las
gemas más duras pueden dañar a otras e incluso rayar los metales, mermando de esta forma su brillo.
Es conveniente hacer revisar, de vez en cuando, el engastado de las gemas donde fácilmente pueden engancharse
las garras, aflojarse o abrirse, lo que puede provocar la pérdida de alguna piedra preciosa.
Mercurio y cloro pueden alterar los metales.
Para la limpieza de los metales existen paños especiales que se venden en los comercios de joyería.
Las Perlas requieren un cuidado especial. Se alteran con cualquier sustancia ácida o grasa como el sudor, el
maquillaje, los perfumes y otros cosméticos, en especial las lacas de pelo.  Igualmente nocivos son los ambientes
demasiado secos o soleados que pueden provocar grietas y cambios de color.
Es recomendable cambiar periódicamente el hilo de los collares ya que su suciedad puede dañar la Perla desde el
interior.
Las Perlas deben guardarse en bolsas individuales de seda.
PARA EL USO Y CUIDADO DE LAS GEMAS ES IMPORTANTE TENER EN CUENTA
SUS REACCIONES A DETERMINADOS PROCESOS DE MANEJO.
Dureza y Resistencia al rayado
La dureza de una gema es la resistencia que opone a ser  rayado o desgastado por fricción. Es una propiedad física
importante, ya que la “vida” de la gema depende en gran parte de la dureza.
La dureza se mide de forma relativa por medio de la Escala de dureza de Mohs, haciendo referencia al geólogo y mineralogista
Friedrich Mohs, que la creó en 1824.
Las gemas y Joyas son bienes muy preciados  que requieres un mínimo de cuidados por parte de su propietario para que perdure su belleza y funcionalidad. 
Gemas y metales presentan determinadas características, de las que dependen el trato y los cuidados que hay que proporcionar a las joyas.  No limpie sus alhajas con detergentes agresivos, es recomendable sumergirlos en agua destilada caliente con jabón neutro y limpiarlos con un cepillo suave. 
El cloro y  la cal del agua del grifo pueden, con el tiempo, dejar residuos.  Numerosas gemas presentan características que les impiden ser sometidas a una limpieza ultrasónica o con vapor. Hay que tener especial cuidado con Esmeraldas, Perlas, Coral, Ámbar, Turquesa y Ópalo.   

Muchas gemas son blandas o frágiles por lo que se recomienda guardar cada joya individualmente, ya que las gemas más duras pueden dañar a otras e incluso rayar los metales, mermando de esta forma su brillo.  Es conveniente hacer revisar, de vez en cuando, el engastado de las gemas donde fácilmente pueden engancharse las garras, aflojarse o abrirse, lo que puede provocar la pérdida de alguna piedra preciosa.  Mercurio y cloro pueden alterar los metales.  Para la limpieza de los metales existen paños especiales que se venden en los comercios de joyería.
  
Las Perlas requieren un cuidado especial. Se alteran con cualquier sustancia ácida o grasa como el sudor, el maquillaje, los perfumes y otros cosméticos, en especial las lacas de pelo.  Igualmente nocivos son los ambientes demasiado secos o soleados que pueden provocar grietas y cambios de color. 
Es recomendable cambiar periódicamente el hilo de los collares ya que su suciedad puede dañar la Perla desde el interior.  Las Perlas deben guardarse en bolsas individuales de seda.         

Manejo y cuidados segun sus caracteriticas.

- Dureza y Resistencia al rayado:  La dureza de una gema es la resistencia que opone a ser  rayado o desgastado por fricción. Es una propiedad física importante, ya que la “vida” de la gema depende en gran parte de la dureza.    
La dureza se mide de forma relativa por medio de la Escala de dureza de Mohs, haciendo referencia al geólogo y mineralogista Friedrich Mohs, que la creó en 1824.

1. Talco  
2. Yeso  
3. Calcita  
4. Fluorita  
5. Apatito  
6. Ortosa  
7. Cuarzo  
8. Topacio  
9. Corindón  
10. Diamante  
En la mayoria de la gemas la resistencia al rayado depende de su escala de dureza y del uso que de ella se haga.  De esta manera se  aconseja que, gemas de resistencia al rayado muy baja, baja o media se utilicen para joyas de poco roce como colgantes o pendientes.   
 
™-  Los discos de caucho utilizados en el engastado rayan todas las gemas con la excepción del Diamante.  
- ™ Las gemas con dureza 6 o inferior serán rayadas por todas las herramientas de acero. 
- ™ Las gemas con dureza 5 o superior resisten el empleo de discos de piedra pómez.  
- ™ Para gemas con dureza menor de 5 no se deben utilizar discos abrasivos. 
Limpieza con ultrasonido 
 
La limpieza con ultrasonidos es el método más utilizado para eliminar con gran efectividad la suciedad de una joya y de las 
gemas incluidas en ella. Con esta técnica se limpian hasta los huecos de pequeño tamaño, donde una limpieza manual no es 
efectiva.   
Sin embargo, no todas las gemas resisten  la acción de los ultrasonidos. Esta resistencia depende de la intensidad de los 
ultrasonidos, la temperatura de los líquidos, de la fragilidad o tenacidad de la gema y de su predisposición a exfoliarse. 
 
Limpieza con Vapor. 
Al emplear vapor para la limpieza hay que evitar que la gema esté fría. Es conveniente templarla con agua tibia o el calor de un foco. Al terminar la limpieza con vapor hay que proteger la gema de cambios bruscos de temperatura. 
 
Limpieza con agua y jabón. 
Este proceso de limpieza es siempre el método más seguro para no dañar la gema, sobre todo cuando se desconoce la naturaleza del material. El jabón empleado tiene que ser neutro. 
Daños por el calor de los focos de luz. 
En este caso se trata de los daños causados por la exposición prolongada al calor de unos  focos de luz, como puede ser la presentación en un escaparate o un examen al microscopio. 
El uso de luz fría o un medio de humedecer el ambiente puede ayudar a evitar daños. 
 
Uso de soplete. 
La alta temperatura del soplete puede causar daños irreversibles en las gemas. En general no es recomendable su uso, sobre todo cuando se ignora la identidad de la gema y/o los tratamientos a los que pudo ser sometida. 
 
Engastado  
Los posibles daños que puede causar el proceso del engastado en una gema dependen de las diferentes características de la gema como su dureza, tenacidad, fragilidad o su disposición a la exfoliación.   
 
Ácidos y cloro. 
Los daños que causan los ácidos y el cloro a las gemas dependen fundamentalmente de la naturaleza de la gema, de su composición química, su porosidad y de los posibles tratamientos a los que ha sido sometida. 
 

 
Gemas en la Historia

Historia de las Gemas.

Desde los inicios de la civilización todo tipo de materiales llamativos como huesos, conchas, vidrios, perlas y corales, y que posteriormente definimos como gemas preciosas han fascinado al ser humano desde que aprendió a extraerlas de la tierra. Se les atribuyen poderes espirituales y curativos desde los tiempos remotos, según las diferentes culturas de los pueblos. El ámbar se obtenía como “resultado de la  orina del lince y las lágrimas de pájaros” mientras que el heliotropo detenía las hemorragias nasales y hacía invisible a su poseedor.

El diamante inmunizaba contra cualquier clase de veneno y descubría las infidelidades conyugales. La amatista protegía de la embriaguez y el zafiro posibilitaba las huidas de la prisión.

ornamentosHacia finales del siglo XIII, el monje franciscano Juan Gil de Zamora hizo una enciclopedia en la que destacaba las propiedades moralizantes de las gemas preciosas,  con la finalidad de ofrecer materiales a los predicadores para sus sermones.

De la amatista, por ejemplo, exaltó su resistencia al fuego y a la magia  y la comparó con la resistencia del alma a la for-nicación y la lujuria, reforzada por las virtudes de la abstinencia y la continencia.
A partir de la segunda guerra mundial, la comercializacion y  la democratización en el consumo de gemas se extendio a travez de Europa y consecuentemente por todo el mundo.

En los comienzos de la comercializacion de las gemas  estas eran bienes excepcionalmente costosos, al alcance de unas élites  restringidas. Pero la demanda masiva de este tipo de joyería consiguió que aumentara la producción y bajaran los precios.
La infraestructura economica de los paises tuvo que intervenir tecnológicamente para hacer frente a las demandas de estas piedras.

Según el grado de intervención se dieron diferentes denominaciones: gemas sintéticas (idéntica composición fabricada por el ser humano), artificiales (las que no tienen una equivalencia natural), de imitación (se asemejan en aspecto pero no en composición), tratadas (naturales pero modificadas) o reconstituidas (se fabrican por presión y calentamiento de polvo de la misma sustancia).

Todas estas técnicas han permitido el acceso, tanto de la joyería de menor calidad como de la bisutería, al antiguamente inasequible mundo de las gemas preciosas. Hoy podemos contemplar piezas plata (sustituyendo al oro) con incrustaciones sintéticas a un precio más factible. La artesanía va más encaminada a sacrificar en precio, que no en belleza. Sin olvidar que existe  una importante demanda de alto standin.
En la actualidad la existencia de una gran variedad de gemas que están a la disposición de quienes tengan el poder adquisitivo para poseerlas y las áreas donde se explotan las gemas se han multiplicado, también existen novedosas piedras en el mercado, y los diseños de las joyas continúan en permanente evolución, lo único que permanece sin cambio es el gusto de la humanidad por las joyas.

Primeros Usos.

En la antigüedad la utilización de las gemas se basaba mas en su durabilidad y resistencia más que por su belleza, la cual también en ese entonces no era tampoco ignorada.
En el transcurrir de los tiempos las gemas han sido ofrendadas como regalos de gran valor, y la facilidad de de tranportarlas ha permitido también de ser utilizadas como moneda para intercambio comercial.


Primeros Mineros.

Los antiguos pioneros en buscar gemas, utilizaban herramientas muy simples como palas, ganzúas, recipientes y su buena visión que permitiera descubrir lo que querían encontrar.
Se han encontrado este tipo de utensilios en muchos lugares del mundo, lo que a permitido deducir que la  tarea de buscar gemas data de miles de años.

 

Joyería en la antigüedad

En realidad existe muy poca joyería que se halla hecho antes de los siglos XVII, solo pocas excepciones como piezas del antiguo Egipto, que en la mayoría son aderezos de oro, con incrustaciones de piedras tales como turquesas, lapislázulis y carneolas, que resaltan la habilidad de los orfebres egipcios.
Asimismo podemos mencionar que los romanos se especilizaron mas en el pulido de las piedras preciosas que en el engaste; El arte de los lapidarios y orfebres se mantuvo durante la época de los bárbaros, y en el periodo medieval fue el estilo gótico el que prevalecía donde se producía mayormente hebillas anillos y broches.

 

EL presente de las gemas

A partir del descubrimiento de America, el comercio de gemas tuvo un crecimiento considerable, y este fue intensivado grandemente por la evolución de los sistemas mercantiles y de intercambio.
Esto permitió que la joyería empezara a tomar una importancia relevante y una de las primeras gemas en estar de moda en esta época fueron los diamantes.
A principios del siglo XX, aumenta la demanda de gemas y la posterior escasez de las mas valiosas, conlleva a extender la utilización de otras variedades de gemas en la joyería.

 
Que es Gemologia

La Gemología es el arte o profesión de identificar y evaluar las piedras preciosas o gemas. Podemos considerarla rama de la geología y mineralogía.

Frecuentemente los  joyeros son gemólogos y así son cualificados para identificar y valorar gemas. Existen escuelas profesionales, asociaciones de gemólogos y programas de certificación.

También algunos gemólogos se especializan en diamantes o perlas, que son áreas que tiene mas grado de complejidad. La demanda por servicio de gemólogos creció como resultado de la aparición cada vez mayor de gemas sintéticas.

El gemólogo debe conocer varias disciplinas como: cristalografía, óptica, matemáticas, cristaloquímica, química analítica, síntesis e imitación de gemas, entre otras. Por tanto, la Gemología permitirá que conozcamos la composición de la especie mineralógica y rasgos característicos de las gemas. La lapidación nos enseñará a tallar un material en bruto y adaptarlo a una forma que mediante el diseño se habrá creado previamente. Por último, la tasación permitirá establecer un valor de mercado de nuestra obra, compuesta por materiales pétreos y metales.

En  gemología  es muy  importante  educar  la vista en contacto directo con las gemas y además de un gran sentido común aplicado al contesto de las gemas.

El título de Gemólogo es un título que acredita un ciclo universitario de formación de postgrado no doctoral, y  (aunque también existen escuelas privadas y cursos no universitarios), que puede determinar que una gema es tal, a través de exploraciones de laboratorio y de su experiencia, tanto de estudios, como de su labor diaria, y es el único que puede certificar una gema.

En cuanto a ocupación profesional, se deben destacar las joyerías, talleres, laboratorios gemológicos, así como peritaje judicial, aduanas, centros de subastas y museos.

La Gemologia  Clasica. 

Podemos definir de una manera mas particular la gemologia clasica,  en  el sentido que se centra en el estudio de las propiedades ópticas, que les confieren belleza a las gemas: el índice de refracción en al brillo, la dispersión como responsable del fuego, y sobre todo el color.
Sobre este el conocimiento de las gemas aportó el primer estudio sobre los mecanismos que producen el color en los minerales,  y que en la actualmente se trabaja en la caracterización precisa del color por medio de coordenadas cromáticas.
 

Este conocimiento de las relaciones entre propiedades físicas, sobre todo ópticas y la belleza de las gemas ha facilitado aplicar criterios científicos para mejorar sus cualidades estéticas.

Por lo anterior sobresale el diseño de la talla brillante, que es la más común en los diamantes en la actualidad, fue calculada para equilibrar el brillo y el fuego de esta gema, a partir de sus propiedades ópticas. 

Tambien la talla está calculada para que todos los rayos de luz que entran por la corona sean devueltos al observador, de manera que el brillo sea máximo. Al mismo tiempo el ángulo de salida produce la dispersión de los colores de la luz originando el fuego.
De esta forma, la evolución de la talla ha ido paralela al desarrollo de los avances científicos y técnico, y así se ha pasado de los tiempos en los que apenas se podían pulir las gemas en cabujón, o hacer inscripciones en un diamante, a las actuales tallas que se hacen mediante modelización por ordenador, de manera que se pueden ver los resultados posibles con los distintos tipos de talla esto permite un optimo resultado final para cada gema. 

La Gemología  y  su Contexto Histórico.

Desde la antigüedad las gemas han  sido  parte en la historia de la Humanidad, y que preceden a actividades como la escritura y la agricultura;  su presencia en casi todas las culturas, ilustra  la importancia que tienen en las diferentes culturas,  no importando su aparente falta de utilidad práctica.

Los primeros indicios de un material usado como gema corresponden a unos restos perforados de conchas de Nassarius kraussianus, de hace 100000 años, hallados en una cueva de Sudáfrica. De hecho, se admite que las primeras gemas son orgánicas: concha, hueso, marfil, Posteriormente aparecen los minerales, primeramente los opacos coloreados: la turquesa fue utilizada como gema de importancia en el antiguo Egipto hace 4000 años, y el jade en China hace más de 5000 años; el jade también es gema en algunas culturas precolombinas de Mesoamérica.

En la  cultura contemporánea la importancia de las gemas se hace notar en muchos aspectos, en especial  el religioso donde se aprecia su presencia en textos como la Biblia. Un ejemplo lo tenemos en la descripción del pectoral del efod del Sumo Sacerdote, citado en el libro del Éxodo:

“Será cuadrado y doble, de un palmo de largo y otro de ancho. Lo llenarás de pedrería, poniendo cuatro filas de piedras: en la primera fila, un SARDIO, un TOPACIO y una ESMERALDA; en la segunda fila, un RUBÍ, un ZAFIRO  y un DIAMANTE; en la tercera fila, un ÓPALO, un ÁGATA y una AMATISTA todas estarán engastadas en oro.” ( Ex. 28, 16-20) ;

El hecho de que se menciones 12 nombres distintos de gemas revela que, además de ser apreciadas, se conocía ya una amplia variedad de ellas.
Otro ejemplo de distinta índole es la Historia Natural de Plinio el Viejo (79 A.D.), texto de gran importancia, tanto en su época como al lo largo de una buena parte de la Edad Media. En esta obra, que recopila casi todo el saber de su tiempo, las gemas tienen una presencia relevante,
no sólo con descripciones de su apariencia, como esta del ópalo:

El ÓPALO tiene el fuego refulgente del CARBUNCLO, el glorioso púrpura de la AMATISTA y el verde mar de la ESMERALDA, todos esos colores brillando juntos mezclados de una forma increíble. Que muestra un conocimiento generalizado de las gemas y  sus características, sino que incluye también aspectos sociales relacionados, como el precio, en el caso del ámbar:

“Una pequeña figura humana hecha de ÁMBAR se vende por un precio mayor que un hombre vivo, incluso aunque sea fuerte y vigoroso”.

En relación con la ciencia, las gemas aparecen en épocas muy remotas. Quizás los textos científicos más antiguos que mencionan gemas sean los recetarios egipcios que indicaban métodos para “fabricar” imitaciones de gemas. Se trata de los conocidos como Papiros de Leyden y de Estocolmo. Los ejemplares que se conservan son del s. I el de Leyden y del s. IV el de Estocolmo, pero claramente se trata de copias de textos del antiguo Egipto.

En la tradición griega se puede mencionar a Thales de Mileto, (600 B.C.), que descubre la electricidad estática en el ámbar. Theofrastus (315 B.C.), discípulo de Aristóteles, ya realiza una clasificación de las gemas según su color. Finalmente, la antes mencionada Historia Natural de Plinio, (79 A.D.), trata sobre las gemas, que considera una categoría en la clasificación de los minerales, pero además incluye referencias al calentamiento de las mismas y a las técnicas de montaje para mejorar su aspecto.

Durante la Edad Media y Renacimiento las gemas aparecen en los textos sobre minerales en general, pero no son tratadas de manera aislada, sino en relación con la medicina y la alquimia, haciendo alusión a sus propiedades terapéuticas o mágicas.

Los lapidarios medievales incluyen descripciones más o menos ajustadas de las gemas junto con estas supuestas propiedades, en algunos casos derivadas de su adscripción astrológica.
Uno de los lapidarios de este tipo, entre los más antiguos y de los más citados, es el de Marbodio (1061-1081); como curiosidad se puede mencionar que está escrito en verso. También fue muy famoso y el de Bartolomeus Anglicus De proprietatibus1240, del cual incluso se hizo una traducción al español a finales del s.XV que rerum se editó en Zaragoza.
Pero quizás la obra de mayor influencia en Europa sea la deSan Alberto Magno, De Mineralibus (1260), inspirada en los textos de Avicena (s. XI), que incluye todo tipo de minerales, de los que una buena parte son gemas.

Dentro de la Península Ibérica es especialmente valioso el Lapidario de Alfonso X el Sabio (1278), el cual describe la naturaleza de las piedras y sus propiedades, las cuales no son intrínsecas, sino que se derivan de las constelaciones que las rigen.

Otras obras dedicadas específicamente a las gemas aparecen a partir del s. XVI:

-  Erasmus Stella (1517) Interpretamenti Gemmarum Libellus.

- Gaspar de Morales (1598) De las virtudes y propiedades maravillosas de las, impreso en Madrid en 1605.piedras preciosas.

- Anselmo Boecio (1609) Gemmarum et lapidum Historia.

- Thomas Nicols (1652) A Lapidary or the history of pretious stones. La importancia de las gemas no disminuye con la aparición de los primeros indicios de ciencia moderna. Por el contrario, R. Boyle, cuya obra pone fin a la alquimia y da entrada a la química moderna, dedicó un tratado entero a las gemas: An Essay about the origine and virtue of Gems (1672).

La literatura medieval en árabe sobre gemas merece un capítulo aparte, por su amplitud y la modernidad de sus conocimientos, lo cual parece relacionado con la expansión de los imperios islámicos por la India y otras zonas productoras de gemas.

 

 

 

 

 
Gemas

gemitas

Se denomina gema a todo material natural o artificial, de origen mineral fundamentalmente, pero también animal, vegetal o meteorítico, que se utiliza para el adorno y la ornamentación personal.
Desde la antiguedad y aun en tiempos prehistoricos, ha existido la tendencia, en las culturas, a utilizar los materiales más llamativos y escasos que se encuentran en la naturaleza como adorno personal. Esta tendencia se relaciona con la vanidad, como muestra de poder, riqueza o singularidad de quien porta la gema.
Las gemas han tenido atribuciones mágicas o sobrenaturales de tal manera que se han usado durante siglos para rechazar malos espíritus, dar buena suerte o fortalecer al débil. Se sabe que el hombre primitivo ya usaba y tallaba unos 15 tipos de gemas en sentido amplio, tales como el hueso, distintas conchas, el ámbar, el azabache, y ciertos vidrios naturales como la obsidiana. También dan fe de los intercambios comerciales que realizaban las antiguas culturas, al encontrar ejemplares  de estos materiales muy alejados de sus lugares de origen, y gracias a los cuales  se conocen dichos canales comerciales.

Ejemplo de esto se encuentra en el ámbar del mar Báltico que se encuentra asociado a las culturas neolíticas mediterráneas, o al lapislázuli de Afganistán asociado con pueblos del Antiguo Egipto.

Propiedades Fisicas de las Gemas. 

Hay  2 factores muy   importante  que podemos rasaltar en las propiedades físicas de las gemas:  

En primer lugar  estas características son las cualidades por las que son apreciadas y se define un valos para ellas: es decir belleza (color y brillo) y durabilidad; y  el otro aspecto basico es que estas cualidades son la base de los métodos de identificación de las mismas.
 

En el contexto histórico, el primer aspecto ha sido recogido en los textos sobre gemas desde la antigüedad, aunque con diversas orientaciones. Las primeras descripciones de las propiedades físicas de las gemas se remontan a los lapidarios medievales antes mencionados, en los que se mezclan con las propiedades terapéuticas o mágicas que se les atribuían. Aunque en el caso de estas últimas se trate generalmente de propiedades fantásticas, no dejan de tener algunos puntos de conexión con la realidad más cotidiana.

En algunos casos las cualidades fantásticas no son de las piedras sino de las estrellas que las rigen, así que el mito no es gemológico sino astrológico. Así, cada una de las piedras del Lapidario de Alfonso X el Sabio (1278) se corresponde con un signo del Zodíaco y un grado: por ejemplo el diamante toma sus propiedades de una estrella de gran intensidad en la constelación de Perseo, estas propiedades no propiamente reales,  son criticadas por este  hecho.

Clasificacion de las Gemas

Las gemas pueden clasificarse dependiendo su origen natural o artificial en las siguientes categorias:

- Gemas Naturales: Son aquellas extraídas tal cual de la naturaleza, si bien en ocasiones se permiten ciertos tratamientos, como el calentamiento de los circones y aguamarinas, la fritura de las esmeraldas.
Estos tratamientos 
permitidos suelen darse a la totalidad de las piezas, en ocasiones a la salida de la mina, y son tan extendidos que no se consideran tratadas. Ejemplos: diamante, coral, perla.

- Gemas  Sintéticas:  Tienen igual composición que las naturales, pero son fabricadas por el hombre en el laboratorio. Por ejemplo, el diamante, rubí o esmeralda sintéticos. Se distinguen de las naturales por las inclusiones que éstas últimas presentan.

- Gemas  Artificiales:  Son  gemas fabricadas por el  hombre, sin equivalente natural. Por ejemplo, el granate de gadolinio y galio, el titanato de estroncio, la circonita, la fabulita.

- Gemas  Imitación:  Son  gemas naturales, sintéticas o artificiales, que se asemejan en el aspecto, pero no en la composición, a gemas de más valor. Por ejemplo, la esmeralda se puede imitar con plástico, vidrio verde, espinela sintética, cuarzo teñido o turmalina.

- Gemas Tratadas:  Son  gemas  que  han  sufrido  tratamientos  térmicos,  por radiación, por impregnación, teñidos, para modificar su aspecto. En muchas ocasiones el tratamiento de las gemas es tan común que se realizan siempre y se dan por supuesto, sin mencionarlos, por ejemplo el calentamiento de las esmeraldas en aceite de cedro para que desaparezcan sus fracturas, el tratamiento térmico de los rubíes, zafiros, aguamarinas y circones incoloros, o las tinciones de ágatas.

- Gemas  Reconstituidas o  sinterizadas: Se  fabrican por presión y calentamiento de polvo de la misma sustancia. Sólo se aplica al ámbar y al carey o concha de tortuga.

- Vidrios:  Son  materiales  amorfos, de origen natural o, más frecuentemente, artificial, que se emplean como gemas de imitación.

- Dobletes y tripletes: Son ejemplares que se obtienen pegando dos o tres piezas de diversos materiales, como imitación de  gemas naturales de mucho más valor. Por ejemplo, un doblete de almandino y vidrio para imitar un rubí.

 

 


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